Romualdo observaba con interés su escopeta humeante y el vuelo del urogallo.

– Hoy no has tenido suerte, a veces ocurre.

Sus palabras no reproducían la situación en su totalidad. Tomás se odiaba a sí mismo, porque había decepcionado a Romualdo.


Перейти на страницу:
Изменить размер шрифта: